El 27% del territorio español está afectado por procesos de degradación del suelo. Casi el 70% de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas tienen riesgo potencial de sufrir procesos de desertificación.
La verdad es que nos hallamos ante un tema de gran importancia. El cambio climático está produciendo determinados cambios en la estructura de la naturaleza, y tales cambios nos afectan a todos los seres vivos. La desertización puede ser un tema muy peligroso, ya que conlleva a la perdida de la vegetación en determinado puntos del planeta. Este cambio puede acarrear consecuencias negativas a las poblaciones que sufran ese cambio, ya que perderan las zonas de cultivo y ganado. Es una situación que debemos mejorar, y todos somos los que debemos contribuir a acabar con el cambio climático para evitar sus duras repercusiones.